
La Tragedia ocurrida en Ciudad Juárez el 30 de enero, donde 16 jóvenes estudiantes fueron vilmente asesinados sin que hasta el momento se tengan investigaciones efectivas, ha ocasionado una serie de reclamos por parte de los padres y familiares de los muchachos y de la sociedad misma, ya que está probado que eran gente de bien.
Aunado a la confusión y el dolor, Felipe Calderón se atribuye el derecho de calumniar, ya que aseguró que era un enfrentamiento entre pandillas, dañando de manera vil la memoria de éstos jóvenes.
Ni siquiera pudo considerar la presunción de inocencia de los muchachos en su declaración emitida desde Japón.
Debe pedir perdón a las víctimas y a sus dolientes, pero también a la nación entera que ha sido ofendida con tan irresponsables declaraciones nada aceptables para un Presidente de la República.
Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación ofreció una disculpa pública, reconociendo que los jóvenes eran estudiosos, deportistas y nunca pertenecieron a grupos pandilleros.
http://www.jornada.unam.mx/2010/02/09/index.php?section=politica&article=003n1pol
La disculpa pública la debería de dar el mismo Felipe Calderón, bajar de su pedestal y reconocer su error.
Qué se puede esperar de un gobierno encabezado por alguien que confunde la Biblia con la Constitución, y que generalmente incurre en conductas de intolerancia y de falta de oficio político.
Solo espero que las investigaciones sean efectivas y no estén manipuladas para que ésta masacre no quede impune
