martes, 9 de febrero de 2010

Crimen en Cd. Juárez


La Tragedia ocurrida en Ciudad Juárez el 30 de enero, donde 16 jóvenes estudiantes fueron vilmente asesinados sin que hasta el momento se tengan investigaciones efectivas, ha ocasionado una serie de reclamos por parte de los padres y familiares de los muchachos y de la sociedad misma, ya que está probado que eran gente de bien.

Aunado a la confusión y el dolor, Felipe Calderón se atribuye el derecho de calumniar, ya que aseguró que era un enfrentamiento entre pandillas, dañando de manera vil la memoria de éstos jóvenes.
Ni siquiera pudo considerar la presunción de inocencia de los muchachos en su declaración emitida desde Japón.

Debe pedir perdón a las víctimas y a sus dolientes, pero también a la nación entera que ha sido ofendida con tan irresponsables declaraciones nada aceptables para un Presidente de la República.

Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación ofreció una disculpa pública, reconociendo que los jóvenes eran estudiosos, deportistas y nunca pertenecieron a grupos pandilleros.
http://www.jornada.unam.mx/2010/02/09/index.php?section=politica&article=003n1pol

La disculpa pública la debería de dar el mismo Felipe Calderón, bajar de su pedestal y reconocer su error.

Qué se puede esperar de un gobierno encabezado por alguien que confunde la Biblia con la Constitución, y que generalmente incurre en conductas de intolerancia y de falta de oficio político.

Solo espero que las investigaciones sean efectivas y no estén manipuladas para que ésta masacre no quede impune

11 comentarios:

mjt dijo...

Al leerte se me acaba ocurrir el siguiente pensamiento: Los presidentes son elegidos por las mayorías, y estos las representan, luego....¿qué podemos esperar algunas minorías? sobre todo cuando la mayoría sigue anclada en falsas creencis, o necesita creerse todo lo que les dicen. El camino es largo todavía, pero hay que seguir insistiendo en nuestro empeño.

Me parece que algo huele a ocultación, intereses y odio en aquel crimen. Bueno como en todos, claro. Un abrazo.

Äriastóteles Lumínico dijo...

Creo que Gómez Mont es más inteligente que Calderón, y que incluso, su calidad moral es superior a varios otros del Gabinete, presidente incluido. Por eso supo disculparse. Su habilidad diplomática podría incluso situarlo en un lugar que ni él mismo podría prever: la silla presidencial.

KrizalidX1 dijo...

Es triste y vergonzoso ver esas actitudes en los mas altos cargos de poder,si el presidente resulta ser asi,como podemos esperar que el pais avanze?

Minerva dijo...

Hola mjt, si la gente elige a los gobernantes, pero siento que después no da seguimiento a la forma de gobernar, se cruzan de brazos y de eso se aprovechan.
Un abrazo.

Minerva dijo...

Hola Äristóteles,
Precisamente me acabo de enterar que Gómez Mont renunció al PAN.
Tal vez se esté manejando algo estratégico, pero espero que no afecte a las investigaciones del caso.
Un abrazo.

Krizaldi
Si que es indignante, el desdén con que tratan a la gente después de que logran su cometido de estar en el poder. Se trata de crear conciencia.
Un saludo.

Äriastóteles Lumínico dijo...

Quizá a Gómez Mont ya le indignó el cinismo de su partido...

Minerva dijo...

Hola Äristóteles
Unos dicen que se trata de un hecho lamentable porque es el encargado de la política interna del primer panista de México: de Felipe Calderón, pero como dices tal vez se cansó de ver los desatinos de sus correligionarios que la verdad dan pena ajena.
Habrá que ver en que termina esto, pero espero que sea para bien, pues una visita de Calderón a Cd Juárez no solucionará el gran problema que hay.
Un saludo.

Äriastóteles Lumínico dijo...

¿No ha llegado la hora de darle la espalda a Calderón?

Minerva dijo...

Äristóteles
No se si viste el recibimiento que le hizo una de las madres la cual perdió a 2 hijos en ésta masacre.
Luz María Dávila, quien perdió a sus hijos Marcos y José Luis Piña en la matanza de 15 jóvenes en una fiesta el 31 de enero, caminó hacia el presidium que encabezaba Felipe Calderón, acompañado de su esposa Margarita Zavala, lo encaró y le dijo: “discúlpeme, señor Presidente. Yo no le puedo decir bienvenido, porque para mí no lo es, nadie lo es. Les dijeron pandilleros a mis hijos asesinados. Es mentira. Uno estaba en la prepa y el otro en la universidad y no tenían tiempo para andar en la calle. Lo que quiero es justicia. Póngase en mi lugar, a ver qué siente”

Vicky dijo...

Llegue a tu blog desde un comentario en ser pensador, y me gusto mucho.
El mio tiene otra tematica muy diferente, pero espero que algun dia pases por ahi.

Minerva dijo...

Hola Vicky, Gracias por tus conceptos y con gusto pasaré a visitar el tuyo.
Un saludo.